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AMOR PLATÓNICO: PÓCIMA CON VINO

POCIMA CON VINO

 

 

Si tu caso es el de un amor platónico con una amistad que sospechas jamás dejará de verte como eso, una gran amistad, entonces este hechizo va para ti. Esto es muy importante, no te recomiendo realizarlo si no tienes un grado muy elevado de confianza con la persona que se pretende hechizar.
 
Necesitas: Un Vaso de vino, una pizca de canela molida y miel, una piedra roja, una cinta azul si eres hombre – roja si eres mujer, dos velas: azul y roja, dos tiras de papel y un lápiz.
 
Escribe en una de las tiras tu nombre y en la otra el nombre de la persona que quieres hechizar. Luego enrosca la tira femenina en la vela azul, y la tira masculina en la vela roja. Sujétalas bien de manera que al prender las velas la cera cubra los nombres pero no enciendas las velas hasta colocarlas una a cada lado del vaso de vino. La piedra roja para entonces debe estar perfectamente limpia, embadurnada con la miel y espolvoreada con la canela, y una vez encendidas las velas sumerge la piedra en el vino mientras recitas esta oración:
 
Que la dulzura de la miel le contagie
Y le llene de valor para acercarse a mí
Que la suave intensidad de la canela
Despierte su interés y vuelva a verme
Así lo quiero y esperaré por el(ella) aquí.
 
Mueve con cuidado el vaso de vino y observa si la miel alrededor de la piedra ha sido disuelta. Si el el fuego ya ha quemado los nombres apaga las velas y retira el vino hechizado, a espera de la oportunidad. Y cuando llegue el momento y tengas que ofrecer una bebida a esta persona tan especial prepárale un café, té o alguna infusión y vierte sobre su taza dos o tres gotas del vino mágico. No creas que mientras más vino eches mejores serán los resultados, solo conseguirás que el sabor cambie y la persona no tome con agrado la infusión, que al final es lo más importante para tus fines.
 

QUE LA PERSONA QUE TE ATRE TE MIRE

Momento de practicarlo: en la primera fase de la luna creciente para atraer la atención hacia ti, cualquier día menos sábado.

 

Procedimiento:

1) Construir el círculo

2) Encender la vela amarilla y decir: “Invoco a la dama de la luna para que me haga brillar a los ojos de (nombre de la persona).Invoco a la estrella nocturna para que me conceda belleza frente a (él, ella). Invoco al sol de la mañana para que acerque el corazón de (nombre) hacia mí. Invoco esta llama sagrada para que ilumine su camino hacia mí. Que así sea.

3) Introduce la menta en el cuenco de barro cocido, y di: “Atrae su mirada a mi presencia”. Añadir entonces los pétalos de pensamiento y sigue: “Sosiega su corazón cuando yo me acerque”. Agrega la borraja y di:: “Y como a mí, concede le valentía”. Incorpora la mejorana, y finaliza: “Alegra a quien me aprecia”

4) Deja el cuenco y los ingredientes al aire libre, bajo la luna, durante una hora.

5) Has de esconder los ingredientes en tus zapatos cuando te encuentres con la persona. Llévalos puestos hasta el día posterior a la luna llena.

6)  Si durante un ciclo lunar no se produce el interés deseado, deja de considerar a esa persona como potencial pareja. Necesitarás: una vela blanca de 15-20 cm; cerillas o mechero; dos hojas de menta; pétalos de dos pensamientos; dos hojas de borraja; dos ramitas de mejorana; un cuenco pequeño de barro.

 

PRACTICAR LA MAGIA DE AMOR

Debemos tener la seguridad de que los cambios que se intenten sean buenos para todos.

La magia es una conexión; todo se halla conectado por medio de hilos invisibles que forman una serie de redes; a su vez son redes que se conectan entre sí y crean el patrón de la vida. Es inmensa y delicada, pues un acontecimiento que afecte a una de sus partes repercutirá en el todo. La razón es que la materia que la compone es espíritu, llamado “quinto elemento”. Con los rituales creamos nuevos patrones en esta gran red de espíritu; hay  que respetar el bienestar de toda la red.

Primero se ha de pensar si se necesita el conjuro de verdad; luego hemos de preguntar lo que realmente necesitamos.

Hay una referencia común que es la Ley del Triple Retorno: aquello que lanzamos al universo regresa a nosotros multiplicado por tres.

No resulta posible cambiar la voluntad de alguien para someterla a la nuestra, porque esa carencia se incrementa.

Otra ley general de la magia es la que se refiere a las propiedades amplificadoras del círculo mágico. La mayor parte de la magia tiene lugar dentro de un círculo mágico, espacio donde la energía surgida de los encantamientos queda contenida hasta que madura para ser liberada y actuar.

La ética de la magia es de naturaleza práctica y se basa en el sentido común; si se entra en el círculo mágico con respeto hacia ti mismo y hacia los demás, se obtendrá el éxito deseado.