Momento de practicarlo: en la primera fase de la luna creciente para atraer la atención hacia ti, cualquier día menos sábado.
Procedimiento:
1) Construir el círculo
2) Encender la vela amarilla y decir: “Invoco a la dama de la luna para que me haga brillar a los ojos de (nombre de la persona).Invoco a la estrella nocturna para que me conceda belleza frente a (él, ella). Invoco al sol de la mañana para que acerque el corazón de (nombre) hacia mí. Invoco esta llama sagrada para que ilumine su camino hacia mí. Que así sea.
3) Introduce la menta en el cuenco de barro cocido, y di: “Atrae su mirada a mi presencia”. Añadir entonces los pétalos de pensamiento y sigue: “Sosiega su corazón cuando yo me acerque”. Agrega la borraja y di:: “Y como a mí, concede le valentía”. Incorpora la mejorana, y finaliza: “Alegra a quien me aprecia”
4) Deja el cuenco y los ingredientes al aire libre, bajo la luna, durante una hora.
5) Has de esconder los ingredientes en tus zapatos cuando te encuentres con la persona. Llévalos puestos hasta el día posterior a la luna llena.
6) Si durante un ciclo lunar no se produce el interés deseado, deja de considerar a esa persona como potencial pareja. Necesitarás: una vela blanca de 15-20 cm; cerillas o mechero; dos hojas de menta; pétalos de dos pensamientos; dos hojas de borraja; dos ramitas de mejorana; un cuenco pequeño de barro.
Debemos tener la seguridad de que los cambios que se intenten sean buenos para todos.
La magia es una conexión; todo se halla conectado por medio de hilos invisibles que forman una serie de redes; a su vez son redes que se conectan entre sí y crean el patrón de la vida. Es inmensa y delicada, pues un acontecimiento que afecte a una de sus partes repercutirá en el todo. La razón es que la materia que la compone es espíritu, llamado “quinto elemento”. Con los rituales creamos nuevos patrones en esta gran red de espíritu; hay que respetar el bienestar de toda la red.
Primero se ha de pensar si se necesita el conjuro de verdad; luego hemos de preguntar lo que realmente necesitamos.
Hay una referencia común que es la Ley del Triple Retorno: aquello que lanzamos al universo regresa a nosotros multiplicado por tres.
No resulta posible cambiar la voluntad de alguien para someterla a la nuestra, porque esa carencia se incrementa.
Otra ley general de la magia es la que se refiere a las propiedades amplificadoras del círculo mágico. La mayor parte de la magia tiene lugar dentro de un círculo mágico, espacio donde la energía surgida de los encantamientos queda contenida hasta que madura para ser liberada y actuar.
La ética de la magia es de naturaleza práctica y se basa en el sentido común; si se entra en el círculo mágico con respeto hacia ti mismo y hacia los demás, se obtendrá el éxito deseado.